Plazos, precios, garantía, matriculación histórica, envío internacional. Las respuestas que damos por WhatsApp todos los días, reunidas aquí.
Somos un atelier familiar especializado exclusivamente en Land Rover Defender. Revivimos el alma icónica del coche y añadimos nuestro toque de confort moderno sin perder lo que lo hace único. Como empresa pequeña y familiar, acompañamos al cliente de la A a la Z — y la entrega siempre la hacemos en persona, esté donde esté en el mundo.
Nuestro taller está en Sabadell, a las afueras de Barcelona — a 30 minutos en coche del aeropuerto del Prat. La dirección exacta: Carrer de Castellar del Vallès 34, 08208 Sabadell. Las visitas son siempre con cita previa.
Restauramos alrededor de doce Defenders al año. Es una cifra que mantenemos a propósito — nos permite invertir las ~900 horas que requiere cada coche sin atajos. Si fuésemos más, seríamos otra cosa.
Sí, con mucho gusto. Si nos avisa con antelación organizamos una visita en la que le mostramos todo el proceso paso a paso: los coches en curso, los materiales, los acabados y las opciones disponibles. Suele durar entre una y dos horas, y es la mejor forma de entender qué hace que un Defender Costa sea diferente.
Porque las cosas que se hacen bien se hacen en profundidad. El Defender tiene un carácter muy particular — restaurarlo bien requiere conocer cada vibración, cada pieza, cada peculiaridad mecánica. Llevamos años especializados, y eso es exactamente lo que un cliente busca cuando encarga un Defender Costa: la certeza de que las manos que tocan su coche han tocado decenas antes.
Entre siete y diez meses, según el modelo y las especificaciones. Un Defender 90 ronda los siete meses; un 110 Station Wagon, hasta diez. Trabajamos en varios coches a la vez, pero cada uno avanza a su propio ritmo — la calidad nunca se acelera.
Aproximadamente novecientas horas de trabajo manual por coche. Es el equivalente a un técnico trabajando sin parar durante seis meses. Ese tiempo se reparte entre chasis, mecánica, carrocería, pintura, tapicería, electrónica y pruebas en carretera.
Restauramos las tres variantes clásicas del Defender: 90 Hard Top, 90 Soft Top y 110 Station Wagon. Si tiene en mente otra configuración del catálogo Defender histórico, escríbanos antes — la valoramos caso por caso.
Trabajamos con ambas opciones. Si ya tiene un Defender, lo usamos como base — siempre que el chasis y los números coincidan y la historia esté clara. Si no, le encontramos el donante exacto que necesita: salimos a buscarlo, lo verificamos, lo adquirimos y lo traemos al taller. La fase del donante es, de hecho, una de las más cuidadas del proceso.
Sí, y es una de las partes que más disfrutan nuestros clientes. No sólo mantenemos contacto directo — le enviamos fotos, vídeos y time-lapses del taller a medida que el coche avanza. Cada semana le llega una actualización visual del progreso. Es lo que convierte la espera en parte de la experiencia.
De la A a la Z. Cada Defender se construye desde cero, así que prácticamente todo es personalizable: pintura a medida, cuero o materiales técnicos premium, maderas náuticas (teca, resina, mezcla), audio afinado por ingenieros, ruedas forjadas, suspensión, motor, transmisión. No hay límites razonables — sólo lo aconsejable o no para el carácter del coche, y le orientamos en eso.
Las tres motorizaciones principales con las que trabajamos son 200 Tdi, 300 Tdi y Td5 — las más fiables y características del Defender clásico. Los motores 200 Tdi y 300 Tdi además permiten matricular el coche como vehículo histórico, lo que abre ventajas fiscales y de circulación en varios países. Le ayudamos a elegir según el uso previsto (carretera, off-road, ciudad, viajes largos) y el destino final del coche.
Sí. Trabajamos exactamente con esta posibilidad en mente. Los Defenders que entregamos pueden matricularse como vehículos históricos en España, Francia, Bélgica, Italia, Portugal — y con la adaptación correspondiente también en Estados Unidos o Sudamérica. La condición técnica clave es el motor: 200 Tdi o 300 Tdi habilitan la matriculación histórica en la mayoría de jurisdicciones europeas.
Sí. De hecho todos los Defenders salen de nuestro taller con la ITV ya pasada — es nuestra forma de garantizar que todo está en regla antes de que el coche llegue a su dueño. Si más tarde pasa la ITV en otro país, los criterios suelen ser más laxos que los españoles, así que se renueva sin sobresaltos.
Cada cliente recibe un informe técnico de más de 50 páginas firmado por un ingeniero oficial — la documentación que respalda cada modificación realizada. El coche sale homologado y con la ITV en regla, así que no hay sorpresas. Al haber repetido el proceso decenas de veces, sabemos exactamente qué se puede modificar dentro de la legalidad y qué no, y diseñamos el coche desde el principio dentro de esos límites.
Sí. La matriculación histórica suele incluir el derecho a circular por zonas de bajas emisiones (Madrid Central, Barcelona ZBE, ZTL italianas) que estarían vetadas a un coche convencional de la misma antigüedad. Además, en varios países la fiscalidad — impuesto de circulación, seguros, peajes — es notablemente más ventajosa para vehículos históricos.
Sí, entregamos Defenders a cualquier rincón del mundo. Hasta hoy hemos enviado coches a Reino Unido, Suiza, Italia, Portugal, Francia, Andorra, Emiratos Árabes Unidos, y a clientes en Estados Unidos y Sudamérica. Cada entrega final la hacemos en persona — un miembro del equipo Costa viaja con el coche, lo entrega y repasa cada detalle del mantenimiento con el cliente.
Trabajamos con socios especializados en homologación y matriculación en cada región. Dentro de Europa, al partir de matrícula española e ITV en regla, el proceso es relativamente sencillo — la homologación europea es una de las más exigentes del mundo, así que el resto suele ser un trámite. Para EE. UU., MENA o Sudamérica, le ponemos en contacto con el partner que mejor encaje en su caso y le facilitamos toda la documentación técnica necesaria.
El transporte se hace por carretera dentro de Europa y por contenedor marítimo para destinos más lejanos.
Formalmente el cliente, ya que dependen de su residencia fiscal y documentos personales. Pero nunca lo dejamos solo: el coche sale del taller con toda la documentación europea en orden, lo que simplifica enormemente el proceso, y le acompañamos con la información técnica y los contactos locales para que sea lo más fluido posible.
Sí, sin problema. Trabajamos tanto en volante a la izquierda (LHD) como a la derecha (RHD) — la configuración se decide al inicio del proyecto, según el destino del coche.
Desde 150.000 € para un Defender 90 y desde 180.000 € para un Defender 110. El precio depende de las especificaciones — materiales, acabados, motorización, equipamiento extra. Cerramos un presupuesto firmado antes de empezar, y a partir de ahí no cambia.
El pago se distribuye en cuatro hitos, vinculados al avance real del coche:
Nunca pedimos dinero por trabajo que aún no se ha realizado.
No ofrecemos financiación directa. Nuestro plan de pagos en cuatro hitos repartidos a lo largo de los 7-10 meses del proyecto funciona, en la práctica, como una forma natural de escalonar el desembolso. Si necesita una solución financiera específica, podemos sugerirle entidades especializadas en vehículos clásicos.
Cada coche sale con un año de garantía firmado sobre los componentes restaurados. Todos los componentes son nuevos y de gama premium — no escatimamos en material, porque el confort y la fiabilidad del coche dependen de ello.
Si en ese año algo falla y está lejos de Barcelona, nos comprometemos a encontrarle una solución: tenemos partners en varios países a los que podemos enviar el coche, y si prefiere su taller habitual de confianza, nuestro equipo técnico habla directamente con su mecánico para guiarle. Y el soporte por WhatsApp es de por vida — nuestros clientes siguen siendo nuestros clientes.
El mantenimiento de un Defender restaurado es sencillo — puede realizarse en cualquier taller de confianza que trabaje con vehículos clásicos. Si está en Europa y prefiere que lo revisemos nosotros, puede traerlo (o enviárnoslo) al taller, donde lo ajustamos y le hacemos una puesta a punto completa.
Positivamente. Al conservar el matching chassis y el número de motor original, un Defender Costa retiene su carácter histórico y su trazabilidad — dos elementos que el mercado clásico valora cada vez más. Dicho esto, no hablamos de estos coches como una inversión: están hechos para usarse, para vivirse, para recorrer kilómetros con ellos. Pero, en lo material, es un buen sitio donde poner el dinero.
El primer paso es muy sencillo: un email, un WhatsApp o un mensaje por Instagram. Nuestro equipo responde rápido — habitualmente en menos de 48 horas puede tener su plaza reservada. La conversación inicial es por el canal que le sea más cómodo, sin compromiso.
Habitualmente entre siete y ocho meses, pero como trabajamos en varios coches a la vez, no hay tiempo muerto en su proyecto cuando le toca. A veces la espera es algo mayor, a veces algo menor — depende del momento. Siempre vale la pena escribirnos: le decimos en el momento cuál es la situación real del calendario.
Escríbanos directamente. Respondemos personalmente — en horas, no en días — y sin formularios de por medio.